Testamento y vacío legal en caso de epidemia

Ante la situación tan convulsa que el Covid-19 ha provocado a nivel mundial, y muy especialmente en nuestro país, salen a la luz, vacíos legales a los que el legislador deberá empezar a prestar atención, y a prever y regular situaciones verdaderamente excepcionales.  De hecho, lo grave es cuando dichos vacíos se dan dentro del propio territorio nacional, en cuanto a que la norma común prevé determinados supuestos, y la norma foral, los elimina de raíz. A modo de ejemplo:

El Código Civil establece en su art. 701, que en caso de epidemia puede otorgarse el testamento sin intervención de Notario ante tres testigos mayores de dieciséis años; pero, por el contrario, el art. 421-5.3 de la Llei 10/2008 de 10 de julio del Libro Cuarto del Código Civil de Cataluña, relativo a sucesiones, prohíbe de forma fulminante dicha posibilidad, al establecer que no son válidos los testamentos otorgados exclusivamente ante testigos, dejando únicamente la puerta abierta a la posibilidad de otorgar un testamento ológrafo. (testamento ológrafo que también se halla regulado y previsto en el Código Civil).

Ante esta situación, y en caso de encontrarnos en una situación que nos impide acudir ante un notario para otorgar testamento, o que éste se desplace al lugar donde se halle el testador, dependerá de la normativa que resulte aplicable en función de nuestra vecindad civil.

Si resulta de aplicación el Código Civil, para la actual situación de pandemia que padecemos resultaría de aplicación el art 701 y siguientes, y en los que esencialmente habrá que tener en cuenta lo siguiente:

– Sin intervención de Notario ante tres testigos mayores de dieciséis años

– El testamento valdrá aunque los testigos no sepan escribir.

– El testamento quedará ineficaz si pasasen dos meses desde que haya cesado la epidemia.

– Cuando el testador falleciere en dicho plazo, también quedará ineficaz el testamento si dentro de los tres meses siguientes al fallecimiento no se acude al Notario competente para que lo eleve a escritura pública, ya se haya otorgado por escrito, ya verbalmente.

– Los testamentos otorgados sin autorización del Notario serán ineficaces si no se elevan a escritura pública.

Si resulta de aplicación la Llei 10/2008 de 10 de julio del Libro Cuarto del Código Civil de Cataluña, relativo a sucesiones, cabe la posibilidad de otorgar un testamento ológrafo, por lo que esencialmente habrá que tener en cuenta lo siguiente:

– Solo pueden otorgar testamento ológrafo las personas mayores de edad y los menores emancipados.

– Que esté escrito y firmado de manera autógrafa por el testador con la indicación del lugar y la fecha del otorgamiento. Si contiene palabras tachadas, enmendadas, añadidas o entre líneas, el otorgante debe salvarlos con su firma.

– Que se presente ante el notario competente a fin de que sea adverado y protocolizado.

– El notario competente para adverar el testamento ológrafo debe comprobar su autenticidad de acuerdo con la ley.

– El notario, si resulta que el testamento ológrafo es auténtico, debe protocolizarlo. En caso contrario, debe denegarlo.

– Los testamentos ológrafos caducan si no se presentan ante el notario competente en el plazo de cuatro años contados desde la muerte del testador para que sean adverados y protocolizados.


JDA/SFAI



2 comentarios

  • Luis

    El testamento del artículo 701 del Código Civil tiene ventajas con respecto al ológrafo:

    – En el testamento en caso de epidemia, hay más libertad de formas para dejar manifestada la voluntad. Basta con que los testigos hayan tomado nota, o en su defecto mantengan en la memoria, lo verbalizado por el testador, de modo que ni es imprescindible que conste la firma del testador, y ni siquiera de los testigos: basta con que el notario identifique y confirme que los testigos reunían los requisitos, y los testigos manifiesten verbalmente, ante el notario las circunstancias en que se testó, y pueda deducirse la fecha en que se testó. Basta también con que el testador haya entregado un documento escrito a ordenador, manifestando ante los tres testigos que esa es su última voluntad a todos los efectos del artículo 701 del Código Civil. Sin embargo, el ológrafo requiere que será manuscrito, con el cumplimiento estricto de los requisitos del artículo 688 del Código Civil.

    – El testamento en caso de epidemia permite al testador emitir su voluntad sin notario, sin necesidad ni de estar en eminente peligro de muerte, ni de tener capacidad para escribir. Y en principio no parece que nada impida que este testamento otorgarse en el extranjero, si el testador ese español, de vecindad común, que se encuentra en un país en el que existe también epidemia y en el que se admite el testamento verbal antes testigos. Mientras que el testamento ológrafo, si bien también puede hacerlo un español en el extranjero, sin embargo exige de modo ineludible la escritura del puño y letra del mismo testador, lo que a veces, por el estado de salud del testador, o por razón del tiempo y especial diligencia que en las formas lleva hacer un testamento manuscrito con arreglo al artículo 688 del Código Civil, no siempre es posible para el testador.

    En el testamento en caso de epidemia no es necesario que los testigos firmen el testamento en el momento en que el testador emite su voluntad. Sin embargo, sí parece conveniente que, si el testador no firma, sí lo hagan sin embargo los tres testigos: ello para prevenir el caso de que, llegado el día, resulte que uno de los testigos a su vez también falleció y, por tanto, el Notario no tiene otro modo de verificar la concurrencia de todos los requisitos que el artículo 701 del Código Civil exige para que el testamento en caso de epidemia no quede ineficaz.

    Eso sí: los herederos no pueden actuar de testigos. Tampoco pueden los testigos estar incursos en ninguno de los supuestos previstos en los artículos 681 y 682 del Código Civil. Pero fuera de estos casos, nada impide que 4 personas de un mismo vecindario se encuentren, manteniendo las debidas distancias de seguridad, en las escaleras de su edificio, para formalizar los testamentos de los cuatro, actuando los otros tres como testigos de cada uno de los testadores.

    Es válido también que el testador manifieste su voluntad en un documento escrito en ordenador, lo imprima, y lo entregue a uno de los tres testigos delante de los otros tres manifestando que ese escrito contiene su última voluntad. En este caso, pueden los tres testigos dejar un escrito firmado por ellos manifestando que el documento adjunto, escrito a ordenador, fue entregado por una persona que manifestó su voluntad de que el escrito sea tenido como testamento otorgado al amparo del artículo 701 del Código Civil.

    Es importante tener en cuenta que, para que el testamento sea eficaz, el artículo 703.1 del Código Civil establece que este habrá de presentarse o escriturarse ante Notario dentro de los 2 meses posteriores al fin de la epidemia. En caso de fallecimiento del testador durante la epidemia, el testamento, para que sea eficaz, según el artículo 703.2 del Código Civil debe elevarse a escritura pública dentro de los tres meses siguientes al fallecimiento.

    Pasada la epidemia, ya no se podrá testar al amparo del artículo 701 del Código Civil. Sin embargo, lo testamentos ya otorgados con arreglo al artículo 701 del Código Civil serán eficaces si el testador fallece dentro de los dos meses siguientes a contar desde el cese de la epidemia.
    El requerimiento de la unidad de acto ante los tres testigos en el mismo tiempo y lugar es un requisito, cuyo cumplimiento que habrá de ser verificado ante el notario.

    Por videoconferencia supongo que se puede, siempre y cuando sea una videoconferencia simultánea, y los testigos sean identificables.

    En efecto hay riesgos de invalidez del testamento. Pero debemos ver que:
    1. También el testamento ológrafo los tiene, y muy grandes.
    2. Cuando en una epidemia una persona no está en condiciones ya ni de escribir, y sólo es capaz de hablar o balbucear forma entendible, es la única vía legal que la persona tiene para testar en los últimos minutos de su vida. Que luego sea ineficaz el testamento es una posibilidad, pero el Código Civil al menos sí permite que el moribundo al menos lo intente y muera en paz.

    En lo demás, creo ver que la inseguridad viene por la falta de jurisprudencias recientes, y sobre todo de experiencia colectiva reciente sobre epidemias durante las cuales se testa al amparo del artículo 701 del Código Civil. Habría que ver las sentencias del Tribunal Supremo de los años 1889 hasta 1930 o así, para ver cómo se hacían esos testamentos y se declaraba su validez o invalidez. Pero sea cual sea la orientación de esas antiguas doctrinas, yo intentaría testar al amparo del artículo 701 del Código Civil si es ese el único modo que me queda para hacerlo. Morir sin expresar tu última voluntad es un modo de morir con indignidad

    Hay que advertir igualmente que la existencia de un testamento otorgado al amparo del artículo 701 del Código Civil facilita mucho la tramitación posterior de una herencia en la que no hay herederos forzosos (es decir, en caso de que no vivan los padres del testador, y éste tampoco tiene hijos), dado que en estos casos ésta puede complicarse mucho en caso de haber muerto intestado. De ahí que, sin necesidad de ser alarmistas, quienes no tengan testamento, estén estos o no sanos, siempre puede ser prudente plantearse testar estos días al amparo del artículo 701 del Código Civil, ante tres vecinos de su vecindario, aunque sea en el pasillo del edificio y guardando las distancias de seguridad.

    Por último, para los españoles que estén durante la epidemia en el extranjero, con imposibilidad transitoria de retornar a España, el artículo 732 del Código Civil les permite testar con libertad de formas ante sólo testigos, si en el país en el que se encuentren se acepta esta forma de testar no ológrafa y sin estar presente un notario.

    Si en el país extranjero en el que se encuentra no se acepta el testamento no ológrafo, ante testigos y sin notario, en principio el artículo 734 del Código Civil parece aceptar que un testamento otorgado bajo las formalidades del artículo 701 del Código Civil es válido como testamento abierto si los testigos lo presentan en plazo ante el funcionario diplomático o consular de España, que haga las veces de notario a todos los efectos de los artículos 734.2 y 703.2 del Código Civil.

    Bueno. Pues sólo estos adicionales comentarios al respecto del testamento en caso de epidemia, que por la libertad de formas tiene normalmente y en principio más garantías que el ológrafo para que el testamento se repute válido

  • Luis

    Conviene por último tener presente otro detalle, a tener en cuenta tanto en tiempos de epidemias como en tiempos sin epidemia:

    No olvidemos en estos casos la posibilidad de que un testador, que tiene en su poder su propio testamento cerrado testamento cerrado al amparo del artículo 711 del Código Civil, si se arrepiente de su testamento y es su voluntad última morir intestado, puede en el último minuto de vida dejarlo ineficaz, sin necesidad de escribir, ni de testar al amparo del artículo 701 del Código Civil, y ni siquiera de emitir palabra alguna. Según el artículo 742.3, último inciso, del Código Civil, para que el mismo testador manifieste válidamente en los últimos segundos de vida su voluntad de morir intestado, con fuerza de hacer perder la validez del testamento, basta con que se cumplan los siguientes requisitos:
    1. Que el testamento cerrado esté en poder del testador antes del fallecimiento.
    2. Que la cubierta y los sellos del testamento cerrado se hallen íntegros.
    3. Que en ese momento las firmas que autorizaron dicho testamento, y que están en la cubierta del testamento o pliego, estén borradas, raspadas o enmendadas.
    4. Que cumpla con la solemnidad de, por su propia mano, o a su ruego indubitable y expreso, hacer acto libre de entrega de pliego en estas condiciones a una persona.
    5. Que dicha entrega se justifique posteriormente ante el Notario, por las declaraciones creíbles y coherentes tanto de la persona que recibió así el testamento como de los testigos que presenciaron dicho acto de entrega del testamento en esas condiciones.

    Dejo este comentario, porque el significado y función del último inciso del artículo 742.3 del Código Civil es muy desconocido, a pesar de que recoge un principio fundamental en Derecho sobre testamentos: este precepto consagra en los territorios de derecho común la figura del testamento tácito por el que una persona, en el último segundo de vida, pueda manifestar su voluntad de morir intestado, bastando para ello con ciertos signos con significados claramente establecidos en la Ley, y ejecutados en presencia de alguna persona.

    Esta es una de las grandes ventajas que tiene el testamento cerrado frente al testamento abierto ante notario porque, a diferencia de éste, es el único que permite esta posibilidad de manifestar válidamente la voluntad de morir intestado, con fuerza de invalidar un testamento ya autorizado por notario, y sin necesidad de que el moribundo siquiera pronuncie palabra alguna

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