Amortización acelerada: cuándo aplicarla y cuánto ahorras 

Si tu empresa está pensando en renovar maquinaria, comprar equipos o electrificar su flota, el momento en que haces la inversión importa casi tanto como la inversión misma. Según cuándo y cómo la amortices, puedes pagar menos Impuesto de Sociedades este año y liberar tesorería justo cuando más la necesitas.

Esa es la función de la amortización acelerada: deducir el coste de un activo más rápido de lo que permiten las tablas generales. En algunos casos, la ley va más allá y permite la libertad de amortización, es decir, deducir la inversión entera en un solo ejercicio.

En este artículo te explicamos qué empresas pueden aplicar la amortización acelerada, qué otros incentivos permiten amortizar más rápido y cuánto supone realmente en euros, con un ejemplo que incluye un matiz que casi nadie cuenta: el ahorro es, sobre todo, un adelanto.

Qué es la amortización acelerada y en qué se diferencia de la libertad de amortización

Cuando tu empresa compra un activo que dura varios años, no puede deducir todo su coste de golpe. Lo reparte como gasto a lo largo de su vida útil: eso es la amortización. La Ley del Impuesto sobre Sociedades fija en sus tablas un coeficiente máximo anual para cada tipo de bien. Por ejemplo, la maquinaria puede amortizarse como máximo al 12 % anual y los equipos informáticos, al 25 %.

La amortización acelerada te deja deducir hasta el doble de ese coeficiente máximo de las tablas: en maquinaria, hasta un 24 % anual en lugar del 12 %. Está reservada a las empresas de reducida dimensión y sólo se aplica a activos nuevos.

La libertad de amortización va un paso más allá: puedes deducir lo que decidas, incluso el 100 % de la inversión en el primer año. A cambio, solo se aplica en los supuestos concretos que fija la ley, como los vehículos eléctricos, los puntos de recarga o las instalaciones de autoconsumo renovable. 

Un detalle práctico: ninguna de las dos obliga a cambiar tu contabilidad. Puedes seguir amortizando contablemente según la vida útil real del activo y aplicar la diferencia como un ajuste en la declaración del Impuesto de Sociedades. Esa diferencia se refleja en contabilidad como un impuesto diferido, que se irá revirtiendo en los años siguientes.

Cuándo puedes aplicar la amortización acelerada

Estos son los supuestos vigentes para los ejercicios iniciados en 2026. Algunos son permanentes y otros dependen de prórrogas anuales, así que conviene revisarlos cada cierre.

Qué empresas pueden aplicar la amortización acelerada

La amortización acelerada en sentido estricto está regulada en el artículo 103 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades y es un incentivo permanente: no depende de prórrogas anuales. Pueden aplicarla las empresas de reducida dimensión, es decir, aquellas cuya cifra de negocios del ejercicio anterior fue inferior a 10 millones de euros.

Estos son sus requisitos y límites:

  • Se aplica a elementos nuevos de inmovilizado material, inversiones inmobiliarias e inmovilizado intangible afectos a la actividad.
  • El activo debe ponerse a disposición de la empresa en un ejercicio en el que tenga la condición de reducida dimensión.
  • Puedes amortizar hasta el doble del coeficiente máximo de las tablas. Es compatible con otros incentivos fiscales ligados al mismo activo.
  • No hay límite de importe ni requisitos de empleo.

Otros incentivos para amortizar más rápido

Además de la amortización acelerada, hay supuestos de libertad de amortización que dependen de prórrogas anuales y que conviene revisar en cada cierre. Para los ejercicios iniciados en 2026, el Real Decreto-ley 7/2026 ha prorrogado dos de ellos, aplicables a todas las empresas y no solo a las pequeñas. 

Vehículos eléctricos y puntos de recarga 

Los vehículos nuevos eléctricos, de pila de combustible o híbridos enchufables (FCV, FCHV, BEV, REEV o PHEV) y las nuevas infraestructuras de recarga afectas a la actividad pueden deducirse al 100 % el primer año, siempre que entren en funcionamiento en un ejercicio iniciado en 2026. Ojo con la terminología: hasta 2023 este incentivo era una amortización acelerada al doble del coeficiente; desde 2024 es libertad de amortización. 

Autoconsumo con energía renovable 

También se prorroga la libertad de amortización de las instalaciones de autoconsumo eléctrico o térmico con energía renovable que sustituyan a instalaciones de combustibles fósiles. Tiene tres condiciones: un máximo de 500.000 euros de inversión, mantener la plantilla media durante los 24 meses siguientes y no incluir edificios. Además, es incompatible con la libertad de amortización por creación de empleo.

Cuánto puedes ahorrar con la amortización acelerada: un ejemplo con números

La respuesta corta: la amortización acelerada no te permite deducir más, sino antes. El coste total del activo que deduces es el mismo; lo que cambia es el calendario. Por eso el beneficio principal es de tesorería, aunque en 2026 hay un efecto adicional que lo hace más interesante para las pymes.

Ejemplo: una pyme que compra maquinaria por 100.000 euros

Una empresa de reducida dimensión pone en funcionamiento en enero de 2026 una máquina de 100.000 euros, que contablemente amortiza en 10 años. Con la amortización acelerada deduce un 24 % anual (el doble del 12 % de la tabla), es decir, 14.000 euros más cada año de lo que refleja su contabilidad.

  • De 2026 a 2029 paga 12.040 euros menos de Impuesto de Sociedades, justo después de hacer la inversión.
  • De 2030 a 2035 devuelve 11.200 euros, porque la máquina ya está amortizada fiscalmente pero la amortización contable continúa.
  • El saldo es un ahorro definitivo de 840 euros, porque la reforma de la Ley 7/2024 va bajando el tipo de gravamen de este tipo de empresa. Deduce los 56.000 euros adelantados a tipos del 23 %, 22 %, 21 % y 20 % (de 2026 a 2029), es decir, a una media del 21,5 %, y los revierte entre 2030 y 2035 al 20 %. Este cálculo vale para una empresa de reducida dimensión con una cifra de negocios de entre 1 y 10 millones de euros. Las microempresas (menos de 1 millón) tienen una escala de tipos distinta, así que su resultado sería otro.

Con libertad de amortización, el adelanto es mayor

Si la misma lógica se aplica a un vehículo eléctrico de 40.000 euros en una empresa que tributa al 25 %, la libertad de amortización permite deducir los 40.000 euros en 2026. El resultado es 10.000 euros menos de impuesto ese año, que se irán devolviendo a medida que la amortización contable siga su curso sin gasto fiscal asociado.

En los dos casos hay una condición imprescindible: la empresa tiene que tener beneficios. Si el ejercicio cierra con pérdidas, el gasto adicional solo aumenta las bases imponibles negativas a compensar en el futuro y no genera ningún ahorro inmediato.

Cuándo conviene aplicar la amortización acelerada y cuándo no

Que la ley lo permita no significa que siempre te interese. La decisión depende de tu previsión de resultados y de tipos para los próximos años.

Suele convenir cuando:

  • La empresa tiene beneficios este año y quiere reducir la cuota del Impuesto de Sociedades.
  • La inversión se ha financiado con tesorería propia y necesitas recuperar liquidez cuanto antes.
  • Eres una empresa de reducida dimensión y tu tipo de gravamen va a seguir bajando hasta 2029, como en el ejemplo.
  • La inversión ya está decidida y puedes adelantar su entrada en funcionamiento antes del cierre del ejercicio.

Puede no convenir, o requiere análisis, cuando:

  • La empresa tiene pérdidas o bases imponibles negativas de ejercicios anteriores pendientes de compensar. Adelantar gasto puede retrasar el aprovechamiento de esas bases.
  • Prevés tributar a un tipo más alto en el futuro, por ejemplo si vas a superar los 10 millones de facturación. En ese caso deduces al tipo bajo y reviertes al alto.
  • Vas a vender el activo en pocos años. Al tener un valor fiscal menor, la plusvalía fiscal de la venta será mayor.
  • El incentivo exige mantener plantilla y no tienes claro que puedas hacerlo. Si incumples el requisito, tendrás que regularizar el impuesto con intereses de demora.

Un último punto práctico: en la libertad de amortización de vehículos, cargadores y renovables cuenta la fecha de entrada en funcionamiento, no la de compra. Firmar el pedido en diciembre no basta si el vehículo se entrega o la instalación se conecta en enero.

Cómo aprovechar la amortización acelerada en el cierre del ejercicio

La amortización acelerada y la libertad de amortización son herramientas de planificación, no un ahorro automático. Bien usadas, adelantan miles de euros de impuesto al año en que haces la inversión y, en las pymes, pueden dejar un pequeño ahorro definitivo. Mal calculadas, pueden hacerte pagar más en el futuro o chocar con tus bases imponibles negativas.

Por eso conviene decidirlo antes del cierre, con una previsión de resultados de los próximos ejercicios y sabiendo qué inversiones van a entrar en funcionamiento antes del 31 de diciembre. Desde nuestro servicio de asesoría fiscal y contable analizamos con cada empresa qué incentivo le corresponde y cuánto le supone en euros. Si estás planificando inversiones para este cierre, escríbenos y lo revisamos contigo.

Artículos relacionados sobre planificación financiera e inversión en la empresa: 

Preguntas frecuentes sobre la amortización acelerada

¿Es obligatorio aplicar la amortización acelerada?

No. Es una opción fiscal. Puedes aplicar el doble del coeficiente, un porcentaje intermedio o quedarte con la amortización según tablas, en función de lo que más le convenga a tu empresa cada año.

¿Se puede aplicar la amortización acelerada a bienes de segunda mano?

No. La amortización acelerada de las empresas de reducida dimensión y la libertad de amortización de vehículos eléctricos y puntos de recarga solo se aplican a elementos nuevos.

¿Tengo que reflejar la amortización acelerada en la contabilidad?

No es necesario. Puedes amortizar contablemente según la vida útil real del activo y aplicar la diferencia como ajuste en el modelo 200. En las cuentas anuales se registra un impuesto diferido por esa diferencia, que se revierte en los años siguientes.

¿Qué pasa si vendo el activo antes de terminar de amortizarlo?

Como ya has deducido más amortización de la habitual, el valor fiscal del activo es más bajo. Al venderlo, la ganancia que tributa es mayor, de modo que el impuesto que adelantaste se recupera en el ejercicio de la venta.

¿Se puede aplicar la amortización acelerada a un vehículo eléctrico? 

Desde 2024, los vehículos eléctricos nuevos no tienen amortización acelerada, sino libertad de amortización, que es más ventajosa. Con la normativa actual se aplica a los que entren en funcionamiento en ejercicios iniciados en 2026; para una empresa con ejercicio natural, antes del 31 de diciembre de 2026. Que se mantenga en 2027 dependerá de una nueva prórroga.



logo sfai
Política de Cookies

Puede obtener información completa de nuestra Política de Cookies aquí. Si quiere configurar las cookies de nuestra página lo puede hacer de forma personalizada accediendo a cada uno de los tipos de cookies desde este menú lateral.