Retos de la empresa familiar

En apartados anteriores, hemos visto las ventajas y las limitaciones de la empresa familiar. La empresa familiar es, en primer lugar, una empresa. Su carácter de familiar, le viene dado por el hecho de pertenecer a una o varias familias. Por tanto, el primer reto que tiene una empresa familiar es de contemplar a la empresa como una empresa y a la familia como una familia. La empresa deberá de respetar las reglas del mercado, en todos los sentidos.

En la retribución del capital propio:

Aunque sea cierto el término de capital paciente, los socios de una empresa familiar deben de ser retribuidos conforme a las reglas normales de mercado y, por tanto, deberán esperar una rentabilidad de su capital acorde a la que obtendrían en el mercado.

No podemos esperar que los socios de una sociedad familiar, y más los no involucrados en ella, dejen pasar años y años sin ningún tipo de retribución, aunque su participación se revalorice. La empresa familiar deberá retribuir a sus socios familiares como lo haría si éstos no fueran familiares y, por tanto, atendiendo circunstancias del mercado.

En la fijación de salarios:

Los miembros de la familia que ocupen cargos en la empresa deberán ser retribuidos de acuerdo con el mercado. Es obvio, pero en algunos casos existe la confusión de que los miembros de la familia deben tener salarios superiores o inferiores precisamente por eso, por ser miembros de la familia. Fijar salarios desviados del mercado puede provocar además de situaciones injustas, la pérdida de talento. La empresa no es más que una empresa más y la familia es una familia. Por tanto, es importante no confundir los lazos de afecto con los lazos contractuales.

Disponer de estructuras:

Probablemente el fundador tenía la capacidad de gestionar la empresa él sólo, pero para una sucesión adecuada es necesario dotarse, como hemos visto, de las estructuras necesarias, que van a ser del todo necesarias al tiempo de la sucesión. Retrasar la sucesión es un error clásico que suelen cometer las empresas de carácter familiar. Las estructuras deben estar formadas por los miembros de la familia y otros no familiares que tengan la capacidad de dirigir la empresa.

Otro error frecuente es pensar que los sucesores del fundador son tan buenos emprendedores como el propio fundador, por lo que la familia debería tener claro si dispone del sucesor adecuado.

Anticiparse a los problemas:

Además de los retos propios del mercado, que no son pocos, las empresas familiares tienen un foco adicional de problemas: La familia. Detectar los posibles problemas, las insatisfacciones de los miembros de la familia y anticiparse a los problemas es absolutamente necesario, a fin de evitar que estalle un conflicto de imprevisibles consecuencias. Los conflictos interfamiliares, suelen ser más difícil que entre no familiares, pues se acumulan otro tipo de cuestiones y sentimientos.

Y, finalmente, la empresa familiar tiene el reto del crecimiento. Acompasar el crecimiento de la empresa con el crecimiento de la familia, para que la familia, que crece, pueda participar en la empresa familia. Si la empresa no crece, y la familia sí crece, no tendrá espacio para las sucesivas generaciones, y, por tanto, deberá continuar, en su caso, de una de las líneas de la familia, o dejar de ser familiar, por producirse su venta. En consecuencia, la empresa familiar, para continuar siéndolo y ser objeto de un legado a pasar de generación en generación deberá procurar tanto su crecimiento como su diversificación.

 

JDA/SFAI

 

 

 

 



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